lunes, 4 de agosto de 2014
La voz de tus ancestros.
“El daño se transmite de generación en generación: el
embrujado se convierte en embrujador, proyectando sobre sus hijos lo que fue
proyectado sobre él, a no ser que una toma de consciencia logre romper el
círculo vicioso. No hay que temer hundirse profundamente en uno mismo para
enfrentar la parte del ser mal constituido, el horror de la no realización,
haciendo saltar el obstáculo genealógico que se levanta ante nosotros como una
barrera y que se opone al flujo y reflujo de la vida.
En esta barrera
encontramos los amargos sedimentos psicológicos de nuestro padre y de nuestra
madre, de nuestros abuelos y bisabuelos. Tenemos que aprender a
desidentificarnos del árbol y comprender que no está en el pasado: por el
contrario, vive, presente en el interior de cada uno de nosotros. Cada vez que
tenemos un problema que nos parece individual, toda la familia está concernida.
En el momento en que nos hacemos conscientes, de una manera o de otra la
familia comienza a evolucionar. No sólo los vivos, también los muertos. El
pasado no es inamovible. Cambia según nuestro punto de vista.
Ancestros a
quienes consideramos odiosamente culpables, al mutar nuestra mentalidad, los
comprendemos en forma diferente. Después de perdonarlos debemos honrarlos, es
decir, conocerlos, analizarlos, disolverlos, rehacerlos, agradecerles, amarlos,
para finalmente ver el “buda” en cada uno de ellos. Todo aquello que
espiritualmente hemos realizado podría haberlo hecho cada uno de nuestros
parientes. La responsabilidad es inmensa. Cualquier caída arrastra a toda la
familia, incluyendo a los niños que están por venir, durante tres o cuatro
generaciones.”
Alejandro Jodorowsky en “La danza de la realidad”.
domingo, 3 de agosto de 2014
Dios es alegría.
Eres
alegría y somos risa
Oh Dios mío, nuestros ojos intoxicados
han distorsionado nuestra visión;
nuestras cargas son pesadas, Perdónanos.
Estás oculto, y sin embargo, de Oriente a Occidente
Has llenado al mundo con Tu resplandor;
Tú luz es más asombrosa
que el alba o la puesta del sol.
Tú eres la conciencia más recóndita
que revela los secretos que contienes.
Eres una fuerza explosiva que hace que surjan nuestros ríos, desbordándose;
Tú, cuya esencia está oculta
mientras Tus regalos se manifiestan visiblemente;
Eres como el agua,
y nosotros somos como piedras de molino.
Eres como el viento, y somos como el polvo;
el viento es invisible, mientras que el polvo es aparente.
Tú eres la Fuente subterránea,
y nosotros somos Tú jardín abundante.
Eres el Espíritu de Vida, y somos como la mano y el pie;
el Espíritu hace que la mano abra y cierre.
Eres Inteligencia, y somos Tú voz,
Tú inteligencia hace que mi lengua hable;
Eres alegría y somos la risa,
pues somos el resultado de la bendición de Tú alegría.
En verdad, nuestro movimiento
es una profesión de fe continua
que da testimonio de Tú Poder Eterno;
así como el giro de la piedra del molino
profesa su fe de que el río existe.
Cae el polvo sobre mi cabeza y mis metáforas,
Estás más allá de lo que podamos pensar o decir;
este sirviente limitado no puede dejar de tratar
de expresar Tú Belleza,
permite a cada instante
que mi alma sea Tú alfombra.
Oh Dios mío, nuestros ojos intoxicados
han distorsionado nuestra visión;
nuestras cargas son pesadas, Perdónanos.
Estás oculto, y sin embargo, de Oriente a Occidente
Has llenado al mundo con Tu resplandor;
Tú luz es más asombrosa
que el alba o la puesta del sol.
Tú eres la conciencia más recóndita
que revela los secretos que contienes.
Eres una fuerza explosiva que hace que surjan nuestros ríos, desbordándose;
Tú, cuya esencia está oculta
mientras Tus regalos se manifiestan visiblemente;
Eres como el agua,
y nosotros somos como piedras de molino.
Eres como el viento, y somos como el polvo;
el viento es invisible, mientras que el polvo es aparente.
Tú eres la Fuente subterránea,
y nosotros somos Tú jardín abundante.
Eres el Espíritu de Vida, y somos como la mano y el pie;
el Espíritu hace que la mano abra y cierre.
Eres Inteligencia, y somos Tú voz,
Tú inteligencia hace que mi lengua hable;
Eres alegría y somos la risa,
pues somos el resultado de la bendición de Tú alegría.
En verdad, nuestro movimiento
es una profesión de fe continua
que da testimonio de Tú Poder Eterno;
así como el giro de la piedra del molino
profesa su fe de que el río existe.
Cae el polvo sobre mi cabeza y mis metáforas,
Estás más allá de lo que podamos pensar o decir;
este sirviente limitado no puede dejar de tratar
de expresar Tú Belleza,
permite a cada instante
que mi alma sea Tú alfombra.
Rumi.
miércoles, 30 de julio de 2014
Al fuego se le reza.
Tatewari es la deidad wixarrica (huichola)
del fuego. El abuelo
fuego, de donde salió el padre Sol, es el espíritu más antiguo y sabio. El maraka’me
(chamán) se relaciona con Tatewari (el nombre de fuego), ofreciéndole una porción de comida y de bebida para compartir con
él, agradecerle, y pedirle su ayuda para seguir su camino por la vida sin complicaciones.
Le canta, le toca el tambor, y le reza.
Tatewari enseñó a los hombres a cazar y usar el fuego para
cocinar. Él es quien acompaña a los
curanderos huicholes en sus ceremonias y prácticas. Las plumas son un vehículo para
sus poderes. Los maraka’ames o chamanes usan las plumas en sus rituales para
recibir el poder del abuelito fuego.
¡Oh, tú, el divino gran
abuelo!
Padre creador de dioses y de hombres
El qué habita y es antes de los soles
¡Dios del fuego, del conocimiento, de la vida y la salud!
Escucha las plegarias de tus hijos
Tatewari, Tatewari… ¡Oh, eterno Tatewari!
Padre creador de dioses y de hombres
El qué habita y es antes de los soles
¡Dios del fuego, del conocimiento, de la vida y la salud!
Escucha las plegarias de tus hijos
Tatewari, Tatewari… ¡Oh, eterno Tatewari!
Hay dolor inmenso por la
tierra toda
Hay terribles desventuras desatadas
Los hombres insensibles apartan sus ojos de Madre Tierra
Hay terribles desventuras desatadas
Los hombres insensibles apartan sus ojos de Madre Tierra
Los caminos son ausencias
El fuego no es mirado ni
respetado
Tatewari,
Tatewari… ¡Oh, eterno Tatewari!
¡Míranos con buenos ojos,
oh, eterno Tatewari!
¡Oh, eterno Tatewari, se bueno con nosotros!
¡Oh, eterno Tatewari, se bueno con nosotros!
Solo invocamos tu
benevolencia justa,
tus lenguas de sabiduría,
y la presencia de tu cálido aliento
y la presencia de tu cálido aliento
en el paisaje tormentoso de
nuestro suelo
En el bosque…En el alma…
En el bosque…En el alma…
Tatewari,
Tatewari… ¡Enciende nuestro espíritu!
Tatewari, Tatewari… abuelo
fuego, ¡bendícenos con tu sabiduría!
martes, 29 de julio de 2014
Cuando me amé de verdad; Charles Chaplin.
Cuando me amé de
verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar
correcto y en el momento preciso. Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso
tiene nombre. Autoestima.
Cuando me amé de
verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino
señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es. Autenticidad.
Cuando me amé de
verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo
que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama. Madurez.
Cuando me amé de
verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación
o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es
el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el
nombre de eso es. Respeto.
Cuando me amé de
verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y
situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio,
mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama. Amor hacia uno
mismo.
Cuando me amé de
verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer
grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que
encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo Hoy sé,
que eso es. Simplicidad.
Cuando me amé de
verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos
veces. Así descubrí la Humildad.
Cuando me amé de
verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro.
Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un
día a la vez. Y eso se llama. Plenitud.
Cuando me amé de
verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando
yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es ¡Saber vivir!
No debemos tener
miedo de cuestionarnos. Hasta los planetas chocan y del caos nacen las
estrellas.
Charles Chaplin
lunes, 28 de julio de 2014
20 Afirmaciones para un verano feliz por Louise Hay.
El verano ha comenzado y con él, algunas personas se preocupan demasiado
por la forma en que se van a ver en traje de baño. Si usted tiene sobrepeso o
simplemente está haciendo hincapié acerca de cómo se mire, es el momento para
detener la autocrítica.
Es importante darse cuenta de que todas nuestras acciones están diseñadas
para satisfacer una necesidad. Muchas veces, el exceso de peso es causado por
la inseguridad, el auto-rechazo, y el miedo de nuestros propios sentimientos,
mientras que comer en exceso suele ser un intento de amar y nutrirnos con
alimentos.
El problema original puede muy bien provenir de las creencias y las opciones
de la infancia. Una vez vistas y dirigidas, estas creencias anticuadas pueden
ser liberadas y cambiadas por otras nuevas que nos sirven ahora como adultos
completos y perfectos.
Llenar nuestras mentes con pensamientos agradables es el camino más rápido
a la salud. Comience hoy mismo al decir estas afirmaciones y colóquelas en
algún lugar de su casa:
Me encanta mi cuerpo tal y como es.
Yo tengo mi peso ideal.
Yo tengo mi tamaño perfecto.
Yo solo como cuando tengo hambre de verdad.
Me atraen solo los alimentos que realmente nutren mi cuerpo.
Yo como muy despacio.
Saboreo cada bocado.
Me gusta comer alimentos saludables.
Yo libero el miedo a la comida.
Yo bebo mucha agua y té de hierbas.
Los alimentos fluyen a través de mi cuerpo con facilidad.
Cada bocado que como rejuvenece mis células.
Todo la que como me da energía.
Respiro profundamente al tiempo que como y digiero.
Me encanta hacer ejercicio.
Me encanta caminar a paso rápido.
Tengo respeto y cuido de mí mismo.
Puedo equilibrar mi vida en torno al trabajo, el descanso y el juego.
Yo me cuido, me amo y me acepto incondicionalmente.
Me siento feliz y en paz más allá de mis sueños más salvajes.
Yo tengo mi tamaño perfecto.
Yo solo como cuando tengo hambre de verdad.
Me atraen solo los alimentos que realmente nutren mi cuerpo.
Yo como muy despacio.
Saboreo cada bocado.
Me gusta comer alimentos saludables.
Yo libero el miedo a la comida.
Yo bebo mucha agua y té de hierbas.
Los alimentos fluyen a través de mi cuerpo con facilidad.
Cada bocado que como rejuvenece mis células.
Todo la que como me da energía.
Respiro profundamente al tiempo que como y digiero.
Me encanta hacer ejercicio.
Me encanta caminar a paso rápido.
Tengo respeto y cuido de mí mismo.
Puedo equilibrar mi vida en torno al trabajo, el descanso y el juego.
Yo me cuido, me amo y me acepto incondicionalmente.
Me siento feliz y en paz más allá de mis sueños más salvajes.
¡Disfrute del verano!
domingo, 27 de julio de 2014
Tomar la fuerza de papá...
No hay milagro mayor que la vida, y la vida empieza con el padre…en la
naturaleza, no hay acontecimiento mayor que el nacimiento de un niño. Y aquello
que le precede. No hay nada que vaya más allá de la grandeza de los padres,
papá y mamá….Ahora, imagina las imágenes que tienes de tu padre, cualquier
imagen es irrespetuosa. Su vida dio origen a nuestra vida ¿hemos tomado a
papá?, ¿le hemos dado espacio en nuestra alma a su grandeza, su fuerza y su
amor?, ¿cuánto hemos tomado de nuestra vida entonces?, ¿podemos tomar algo de
nuestra vida sin mirar a nuestro padre y sin mirar hacia aquella fuerza
creadora, a cuyo servicio él se encontraba, al convertirse en nuestra padre
junto con nuestra madre?
Bert Hellinger
sábado, 26 de julio de 2014
¿De verdad le crees a Dios?
Un
hombre está montando su motocicleta en una montaña. De pronto pierde el control
y cae por el precipicio. Mientras va cayendo él grita desesperado:
-"¡Dios!
¡Por favor haz un milagro! ¡Sálvame!".
Después de un instante, su camisa se engancha milagrosamente en una
rama que sobresalía de un árbol y queda colgado a miles de metros del suelo.
"No hay manera de salir de aquí", piensa él. Entonces, mira
hacia al cielo nuevamente y grita:
-"¡Dios, por favor ayúdame!".
-"¿Confías en Mí, hijo mío?", dice la voz del cielo.
-"Sí. Dios confío en Ti. Sólo sálvame".
-"Está bien, entonces "¡suéltate de la rama y Yo te
agarraré!", le dice Dios.
El hombre piensa por un momento, mira a su alrededor y grita de nuevo:
-"¿¡Hay alguien más ahí arriba que me pueda ayudar?!"
Protección para los hijos; Oración a Santa Ana.
Amada Santa
Ana,
Tú que eres la
patrona de las familias cristianas,
Te encomiendo a
mis hijos.
Sé que los he
recibido de Dios y que a Dios les pertenecen.
Te ruego me
concedas la gracia de decir si,
A lo que su Divina Providencia disponga para
ellos.
Santa Ana, Bendice a mis
hijos, y tómalos bajo tu protección.
Cuida sus almas
y sus cuerpos, para que no los toque el mal.
A Ti confío todas
sus necesidades temporales.
Apártalos de
toda pobreza.
Mantenles apartados
de la enfermedad y el peligro,
Abre sus corazones
a la Gracia,
Conserva en sus
almas la pureza
Edúcalos en el
amor, como lo hiciste con tu hija, la amada María,
Bondadosa Madre
Celestial, para ellos y para mí,
pido Tu bendición.
Así es.
pido Tu bendición.
miércoles, 23 de julio de 2014
Dejando volar los pensamientos...
¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.
Mario Benedetti
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.
Mario Benedetti
martes, 22 de julio de 2014
Ser pacientes.
Ser infinitamente
paciente significa saber sin lugar a dudas que te encuentras en armonía
vibratoria con la fuerza omnicreadora que dispuso que llegaras aquí. En
realidad, colaboras en la creación de tu vida. Sabes que aparecerán las
personas idóneas según un programa de orden divino. Intentar acelerar ese programa
con tu propia agenda es como arrancar un brote de tulipán por haberte empeñado
en que necesitas la flor inmediatamente. La creación desvela sus secretos poco
a poco, no según tus planes.
Wayne W. Dyer, en
“El poder de la intención”
El mensaje del loco.
Y si El Loco hablara… Diría... ¿Sabes que
en cada instante puede producirse una mutación de consciencia, que puedes
súbitamente cambiar la percepción que tienes de tí? Uno se imagina a veces que
actuar es triunfar respecto al otro. ¡Que error! Si quieres actuar en el mundo,
debes hacer que estalle esa percepción del Yo impuesta, incrustada desde la
infancia, que se niega a cambiar. Amplía tus límites sin fin, sin descanso.
Entra en trance.
Déjate poseer por un espíritu más poderoso que el tuyo, una energía impersonal.
No se trata de perder consciencia, sino de dejar que hable la locura original,
sagrada, que está en tí. Deja de ser tu propio testigo, deja de observarte, sé actor en estado puro, una
entidad en acción. Tu memoria dejará de registrar los hechos, las palabras, los
actos realizados. Perderás la noción del tiempo. Hasta aquí has vivido en la
isla de la razón, descuidando las demás fuerzas vivas, las demás energías. El
paisaje se ensancha. Únete al océano del inconsciente.
Experimentas entonces un estado de supraconsciencia en que no hay acto
fracasado ni accidente. No tienes la concepción del espacio, devienes espacio.
No tienes la concepción de tiempo: eres el fenomeno que llega. En este estado
de presencia extrema, cada gesto, cada acción son perfectas. No puedes
equivocarte, no hay ni plan ni intención. Solo hay la acción pura en el eterno
presente.
No temas liberar el instinto, por primitivo que sea. Superar lo racional no
significa negar la fuerza mental: mantente abierto a la poesía de la intuición,
a los fulgores de la telepatía, a voces que no te pertenecen, a una palabra
venida de otras dimensiones. Ve como se unen a la extensión infinita de tus
sentimientos, a la inagotable fuerza creadora que te confiere la energía
sexual.
Vive tu cuerpo, ya no como un concepto del pasado, sino como la
realidad subjetiva y vibrante del presente. Verás que tu cuerpo deja de estar
dominado por concepciones racionales y se deja mover por las fuerzas que
pertenecen a otras dimensiones, por la totalidad de la realidad. Un animal
enjaulado tiene movimientos comparados a la percepción racional.
El movimiento
libre de un animal en el bosque es comparable al trance. El animal enjaulado
debe ser alimentado a horas fijas. El racional debe recibir, para actuar,
palabras. El animal salvaje se alimenta solo y nunca se equivoca de comida. El
ser en trance no actúa movido por lo que ha aprendido, sino por lo que es.
Alejandro Jodorowsky; “La vía del Tarot”
lunes, 21 de julio de 2014
Perfil de un psicomago.
Un psicomago debe
tratar a su consultante con ternura y compasión, sin nunca criticarlo y,
desprendiéndose del interés hacia sí mismo, escucharlo con todo su ser. A esta
actitud la llamo “ir por el camino de la bondad”. Su tono de voz debe ser
delicada, tal como se habla a un niño sensible. También sus gestos deben
carecer por completo de brusquedad… Sin embargo, a veces, en lugar de
extenderse analizando el árbol genealógico del consultante, lo que puede durar
algunas horas, al ver que el consultante está encerrado en la cárcel de su ego,
con el intelecto transformado en cáscara defensiva, el psicomago puede
proponerle un acto desmesurado que, metafóricamente, sería como darle un
martillazo a una nuez. El consultante puede sentirse incapaz de realizar lo que
le proponen, quizás no lo hará nunca, sin embargo el acto se grabará en su
memoria y al cabo de cierto tiempo producirá un cambio benéfico.
Alejandro
Jodorowsky
sábado, 19 de julio de 2014
Viceversa.
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea, resumiendo
estoy jodido y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también viceversa.
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea, resumiendo
estoy jodido y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también viceversa.
lunes, 14 de julio de 2014
Fuego, fuerza, y fútbol
Este es un fragmento de un cuento
que escribí para mi clase de escritura creativa en el 2010. Trata de la relación
entre el espíritu (fuego), el linaje (fuerza) y el juego (fútbol). Me metí en camisa de once varas,
pues yo de fútbol no sé nada, ¡pero me divertí un montón!
“Aunque de fútbol
conozco lo mismo que de mecánica automotriz, me pareció una magnífica idea
aceptar la invitación de Erico para que Nico y yo viésemos el espectáculo con
él. Después de todo, compartirlo con alguien que afirma convencido que la pasión
provocada por el fútbol proviene de la fuerza de reconectar con el origen,
debía ser cuando menos una experiencia memorable.
En varias
ocasiones lo había escuchado decir que el fútbol es más que un juego, y hasta
lo comparó con la travesía arquetípica del héroe que refiere el mitólogo Joseph
Campbell. Así que ahí estaba yo, viendo con muda diversión la complicidad que
se genera entre aquellos que comparten una pasión, y para los fines da igual si
uno es un niño de cinco años, y el otro un hombre de poco más de cincuenta.
Erico le contaba a
Nico cómo habían cambiado las cosas, desde 1986 cuando llegó de España a Ojo de
Agua para dedicarse al negocio familiar. Por aquella época la copa del mundo se
celebraba en México, mientras en Santiago, la segunda capital de la isla, se
disputaban los juegos centroamericanos y del caribe.
Nico lo miraba
atento como si lo comprendiera, lo que motivaba a Erico a continuar el curso de
sus ideas, olvidando la edad de su interlocutor.
-Recuerda que el
triunfo es un juego de imposición social pequeño. Todo el que hace lo que tiene
que hacer de forma impecable, dando el máximo potencial que tiene disponible,
se convierte en un héroe para su propia historia. Más tarde o más temprano,
descubrimos que el juego de la vida no se trata de perder o ganar, sino de llevar con dignidad y honor la
camiseta que representamos. En cada jugada, sudamos para honrar a los que no pudieron hacerlo antes que
nosotros, o para agradecer a los que hicieron su trabajo facilitándonos hoy día
nuestro camino. Le dijo al niño”.
Karina Pereyra
Fragmento del cuento "Fuego, fuerza, y fútbol".domingo, 13 de julio de 2014
El abrazo como forma de conectar con la vida.
Muchos niños
padecen males psicológicos que arrastran hasta la madurez, porque sus padres no
supieron acariciarlos con la debida ternura. Y si estos no lo hicieron, fue
porque a su vez ellos no conocieron una auténtica ternura por parte de sus
propios padres.
Durante siglos se
ha atribuido al tacto oscuras intenciones. Un padre o una madre pueden tener
miedo de sus impulsos homosexuales o incestuosos, y acarician a sus hijos con
un amor mezclado de rechazo porque desconfían de sí mismos o porque, desvalorizan-dose,
los desvalorizan.
Si nuestros padres
no han reconocido lo sagrado de nuestros cuerpos, no podemos amarnos. Para
poder tocar bien a un ser querido, debemos concentrar en nuestras manos la
energía corporal, sexual, emocional y mental; sentir en ellas el espacio
infinito, el tiempo eterno, el amor inconmensurable que es fuente de la
materia, la grandiosa alegría de vivir.
Cuando tocamos al
otro podemos transmitirle todo aquello. Tocar es acompañar, es decir entrar en
contacto con el cuerpo, el alma y el espíritu de quien nos necesita… Lo que
caracteriza a un mamífero es, antes que nada, el palpitar del corazón y su
respiración.
Ambos ritmos
envueltos en una piel. Para desarrollar bien el contacto amoroso, es necesario
tomar dulcemente al otro para hacerle apoyar una oreja en nuestro pecho, en la
región del corazón.
El primer y
encantador ruido que escuchamos cuando fetos es el del corazón de nuestra
madre. Y dar a oír nuestros latidos es la caricia básica que podemos ofrecer a
los seres que queremos. Mientras lo tenemos arrimado junto a nuestro pecho,
sentiremos sus inhalaciones y exhalaciones respiratorias.
Acomodaremos
nuestra propia respiración, para que no haya diferencia entre su ritmo pulmonar
y el nuestro. Así, formando una unidad, nos acompañaremos profundamente.
Después nos ocupa-remos de satisfacer la piel al mismo tiempo que el alma.
Un niño, para
crecer sano, necesita tener el absoluto convenci-miento de que es amado. Muy
pocos crecemos con esa prueba total. Vivimos, en cierta forma, sintiéndonos
incompletos emocional-mente.
Para hacer cesar
esto, nos dedicaremos con un cariño y una atención intensos a besar todo el
cuerpo de nuestro ser amado, de pies a cabeza, sin dejar de lado ninguna parte
de su piel. A cada beso diremos “Te amo”.
Si esta ceremonia
se realiza con devoción, la cantidad de besos será grande y el recorrido por el
cuerpo entero tomará por lo menos una hora. Después de estas hermosas
actividades, las caricias y los abrazos se compartirán con felicidad sin
necesidad de que nadie nos enseñe cómo hacerlos.
Alejandro Jodorowsky
Tomado de Plano Sin Fin
martes, 8 de julio de 2014
Agradece siempre...
"Deberíamos agradecer los momentos de
debilidad. Nos enseñan lecciones que no aprenderíamos de ninguna otra manera.
Nos abren los ojos y tocan nuestros corazones. Cuando nos sentimos bien, raramente
paramos a cuestionar nuestro proceso. Cuando las cosas salen mal buscamos
momentos de introspección. Los descubrimientos que hacemos en ese momento no
tienen precio. Últimamente hemos sido forzados a hacer esto y ahora podremos
ser capaces de aprovechar las recompensas emocionales"
Johnattan Cainer
jueves, 3 de julio de 2014
martes, 1 de julio de 2014
¿Se puede ayudar a una persona que no quiere curarse?
Luchará contra ti,
luchará con el objeto de paralizarse de nuevo. Pero al haber realizado una toma
de conciencia no lo logrará y te hará culpable de todas sus desgracias. En la
medida que no quería ser curada, le has hecho un mal enorme. Nos habituamos a
nuestra enfermedad, si alguien nos trastorna entramos en crisis…
No hace falta
odiar al que te cura. Eres tú quien lo hace. Si el otro te ayuda a realizar una
toma de conciencia, ¡Deja de odiarlo! Tu odio es tu defensa. Cuanta mayor es la
conciencia que absorbes, más detestas a esa persona que lo ha provocado.
Prefieres quedarte en la enfermedad porque es más confortable y porque tienes
miedo a la vida. ¡Vence ese miedo! Tu Dios interior te lo enseña paso a paso.
Alejandro Jodorowsky; Evangelios para sanar.
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