lunes, 8 de octubre de 2012
Siempre es para bien.
Hoy vino a consulta Esperanza, una mujer en su tercera edad que atraviesa un proceso de divorcio de un marido al que le entregó todo. Como muchas mujeres de su generación, dedicó todos sus recursos (internos y externos) para que su familia fuera feliz, a costa de renunciar a sus propios sueños. Mi vida esta acabada me dijo con tristeza, y yo le respondí que a veces, sentimos que un huracán nos sacude, dejándonos sin ramas ni hojas, y lo único que nos queda es agarrarnos con fuerza a nuestras raíces para no morir.
Cuando el dolor es muy grande, lo mejor es contar una historia, así que le dije: en su obra “Tiempo de Crear”, Benjamin González Buelta dice: “El reino de Dios se parece a un roble sacudido por un huracán. Soplan los vientos con fuerza, inclinan la copa, desgarran las ramas, arrancan las hojas. Pero los mismos vientos que atacan el roble se llevan sus semillas a grandes distancias, nace un roble nuevo. El huracán que parece destruir el roble hoy siembra sin saberlo el bosque que cubrirá mañana toda la montaña”.
No se si fue mi imaginación, pero debajo de su tristeza vi un alma que sonreía con timidez. La vida me ha mostrado que lo que creemos “desgracia”, puede ser una “suerte disfrazada”. Los mismos vientos que nos abaten, son los que llevan nuestras semillas a otro lado, a otro momento, a otra situación, permitiéndonos trascender al volver a echar raíces en un árbol nuevo.
Así, de nuestro interior surge una persona nueva con fuerzas renovadas que le permiten enfrentar los nuevos vientos que se avecinarán. Hoy, pido al Padre-Madre-Dios claridad y discernimiento para Esperanza, con la certeza de que si los vientos son muy fuertes para ella en este momento, esos mismos vientos se encargarán de que una nueva semilla sea plantada en otra tierra.
Cuando el dolor es muy grande, lo mejor es contar una historia, así que le dije: en su obra “Tiempo de Crear”, Benjamin González Buelta dice: “El reino de Dios se parece a un roble sacudido por un huracán. Soplan los vientos con fuerza, inclinan la copa, desgarran las ramas, arrancan las hojas. Pero los mismos vientos que atacan el roble se llevan sus semillas a grandes distancias, nace un roble nuevo. El huracán que parece destruir el roble hoy siembra sin saberlo el bosque que cubrirá mañana toda la montaña”.
No se si fue mi imaginación, pero debajo de su tristeza vi un alma que sonreía con timidez. La vida me ha mostrado que lo que creemos “desgracia”, puede ser una “suerte disfrazada”. Los mismos vientos que nos abaten, son los que llevan nuestras semillas a otro lado, a otro momento, a otra situación, permitiéndonos trascender al volver a echar raíces en un árbol nuevo.
Así, de nuestro interior surge una persona nueva con fuerzas renovadas que le permiten enfrentar los nuevos vientos que se avecinarán. Hoy, pido al Padre-Madre-Dios claridad y discernimiento para Esperanza, con la certeza de que si los vientos son muy fuertes para ella en este momento, esos mismos vientos se encargarán de que una nueva semilla sea plantada en otra tierra.
domingo, 7 de octubre de 2012
La queja.
La queja recuerda algo pasado y se lamenta por ello.
En la queja, y más aun en la acusación, deseamos que algo hubiera sido
distinto, que hubiera ocurrido de otra manera. A traves de la queja o acusación
rechazamos algo. Rechazamos una realidad. El resultado es que esa realidad no puede tener en nosotros el efecto especial
que podría tener. Ocurrió en vano.
En la queja, se compara lo que es con algo que hubiera podido ser, pero que en realidad no fue. Por eso, esa realidad distinta, comparada a lo que es, no tiene fuerza. La queja constriñe y debilita en lugar de llevar adelante. Muy diferente es el asentimiento a la realidad tal como fue. Nuestro asentimiento convierte a esa realidad en algo grande e importante.
Ese asentimiento actúa como una bendición que hace florecer a la realidad. Con nuestro asentimiento, la realidad se vuelve una fuerza vital que trae oportunamente los frutos que nos consuelan con ella. Mediante nuestro asentimiento, la realidad se nos convierte en algo precioso y caro.
La queja, en cambio, y particularmente la acusación, actúan como una maldición. Paralizan y hacen que algo se seque en nosotros, sobre todo el amor. En la queja y la acusación, algo muere antes de que pueda madurar. Asl, la queja y la acusación se revelan como enemigos de la realidad. También son hostiles a otros seres humanos, a la vida tal como es, e incluso a Dios. La queja y la acusación separan, mientras que el amor une. En la queja y la acusación, el amor se ha atrofiado.
Incluso cuando nos quejamos del presente, cuando responsabilizamos y acusamos a otros de lo que en él sucede, el amor se atrofia y nuestra fuerza vital se agota. A veces, cuando nos quejamos de algo, intentamos cambiarlo combatiéndolo. ¿Mejoramos así la realidad? ¿O viene el impulso de la acción simplemente del deseo de que algo sea diferente a como es? Entonces nos extenuamos sin cambiar nada de verdad.
Si asentimos a una realidad sin quejarnos de ella y sin acusar a nadie, esa realidad puede cambiar y nosotros ganamos influencia sobre ella por haberla aceptado. Pero la fuerza de influirla no sale de nuestro interior. Sale de la realidad a la que hemos aceptado. Existen también religiones que se quejan y acusan. Esperan la redención y la salvación de este mundo y esta vida.
Muchas oraciones y muchos sacrificios que se ofrecen a Dios son asimismo quejas y acusaciones, unidas al deseo y la esperanza de que algo cambie y sea diferente de lo que fue y es. Esas religiones debilitan. Son hostiles a la vida y a la realidad. Quien asiente a su vida y al mundo tal como son, quien se les doblega en confianza y con alegría, posee la vida y el mundo.
¿También posee a Dios? No lo sabemos. Quien asiente a su vida y al mundo tal como son, no necesita saberlo. Esta en sintonía con lo ausente.
En la queja, se compara lo que es con algo que hubiera podido ser, pero que en realidad no fue. Por eso, esa realidad distinta, comparada a lo que es, no tiene fuerza. La queja constriñe y debilita en lugar de llevar adelante. Muy diferente es el asentimiento a la realidad tal como fue. Nuestro asentimiento convierte a esa realidad en algo grande e importante.
Ese asentimiento actúa como una bendición que hace florecer a la realidad. Con nuestro asentimiento, la realidad se vuelve una fuerza vital que trae oportunamente los frutos que nos consuelan con ella. Mediante nuestro asentimiento, la realidad se nos convierte en algo precioso y caro.
La queja, en cambio, y particularmente la acusación, actúan como una maldición. Paralizan y hacen que algo se seque en nosotros, sobre todo el amor. En la queja y la acusación, algo muere antes de que pueda madurar. Asl, la queja y la acusación se revelan como enemigos de la realidad. También son hostiles a otros seres humanos, a la vida tal como es, e incluso a Dios. La queja y la acusación separan, mientras que el amor une. En la queja y la acusación, el amor se ha atrofiado.
Incluso cuando nos quejamos del presente, cuando responsabilizamos y acusamos a otros de lo que en él sucede, el amor se atrofia y nuestra fuerza vital se agota. A veces, cuando nos quejamos de algo, intentamos cambiarlo combatiéndolo. ¿Mejoramos así la realidad? ¿O viene el impulso de la acción simplemente del deseo de que algo sea diferente a como es? Entonces nos extenuamos sin cambiar nada de verdad.
Si asentimos a una realidad sin quejarnos de ella y sin acusar a nadie, esa realidad puede cambiar y nosotros ganamos influencia sobre ella por haberla aceptado. Pero la fuerza de influirla no sale de nuestro interior. Sale de la realidad a la que hemos aceptado. Existen también religiones que se quejan y acusan. Esperan la redención y la salvación de este mundo y esta vida.
Muchas oraciones y muchos sacrificios que se ofrecen a Dios son asimismo quejas y acusaciones, unidas al deseo y la esperanza de que algo cambie y sea diferente de lo que fue y es. Esas religiones debilitan. Son hostiles a la vida y a la realidad. Quien asiente a su vida y al mundo tal como son, quien se les doblega en confianza y con alegría, posee la vida y el mundo.
¿También posee a Dios? No lo sabemos. Quien asiente a su vida y al mundo tal como son, no necesita saberlo. Esta en sintonía con lo ausente.
Bert Hellinger; Pensamientos divinos.
El mago de Oz y los niveles de conciencia.
Para Jodorowsky, El
Mago de Oz es una película iniciática, que tiene mucho que ver con el Tarot. En
el ser humano conviven varias energías, el intelecto, la emoción y lo sexual
creativo, representado en el film por tres personajes: el intelecto es el
Espantapájaros, que tiene problemas porque se siente tonto. La emoción está
representada por Hombre de Acero, que se oxida, está hueco y no tiene corazón.
Lo sexual creativo por el León, que es cobarde, no tiene valor.
Luego aparece Dorothy
con su perro Toto, que es la figura de El Loco en el tarot; un ser creativo y
despreocupado que se busca a sí mismo. La niña va con sus tres energías por un
camino amarillo, que es el camino de la luz, buscando el castillo del Mago de
Oz. Finalmente, los tres personajes salvan a Dorothy de las acechanzas de una
bruja malvada y de esta manera rescatan también las virtudes que habían perdido
como energías: intelecto, sentimiento y valor.
viernes, 5 de octubre de 2012
La magia de los árboles.
En la sabiduría de la naturaleza reposan los fundamentos
de nuestro aprendizaje y la guía que nos orienta en nuestro sendero espiritual.
Para los indios, la sanación llega por la escucha. Cuando entramos en el
silencio, caminamos cuando las nubes están calmadas…
El espíritu de los arboles nos susurra en el sonido de
sus hojas toda la sabiduría guardada en la Tierra. Las lecciones espirituales
que nos enseñan estos hermanos, son un mapa para la reconexión con la fuente natural
de la sanación: lo femenino.
Los indios norteamericanos se preguntan:
Si
mi hacha golpea al hermano árbol.
¿Qué
experimento yo en ese momento?
¿Qué
experimenta el hermano árbol en ese momento?
¿Qué
experimenta el hacha árbol en ese momento?
¿Qué
experimenta el Universo árbol en ese momento?
¿Cuál
es la experiencia colectiva en ese momento?
Cualquier
acción emana y vibra con sus repercusiones.
Enraizados fuertemente en las entrañas de la Tierra, los
arboles crecen buscando el cielo. Así, establecen una maravillosa conexión
entre el Cielo y la Tierra y a la vez pertenecen a ambos. Ellos responden a las
estaciones del año, reposando adormecidos en invierno para prepararse a su
renacimiento en la siguiente primavera, repitiendo este ciclo año a año.
También nosotros respondemos a estos ciclos. Los indios
dicen que todos somos Uno…un solo verso…en este Universo, participamos de la
misma esencia. Todos nacemos de la Pachamama y a ella regresaremos…
La magia de los árboles es única y maravillosa. Desde tiempos
antiguos recogen la sabiduría de la naturaleza. Los arboles son nuestros
hermanos. Al igual que nosotros están vivos y sienten. Abrazar un árbol sana el
corazón al recordarnos quienes somos y de donde vinimos.
Si estamos tristes, preocupados, angustiados o
confundidos, el pesar se alivia cuando rodeamos el cuerpo de los arboles. Agradezcamos
de corazón por su existencia.
jueves, 4 de octubre de 2012
martes, 2 de octubre de 2012
Cuando el fuego sana.
El domingo, en la presentación de uno de los
grupos de psicogenealogía cuyo trabajo fue “Vida-Muerte-Vida”, ocurrieron
sucesos muy singulares de esos que llegan inesperadamente para guiarnos,
mientras nos dejan sumidos en un estupor y asombro que dura varios días…
Ese día, como parte del ritual de la muerte
quemamos las cosas que hacen difícil el transitar por nuestro destino. El contenedor
para el fuego fue el caldero de “bruja” de una buena amiga, que actualmente
esta en Canadá, facilitado para la experiencia por su hija que está en la formación.
Todo estaba bien. A lo largo de mis vivencias
en el mundo mágico estas cosas ocurren con naturalidad. El fuego es un elemento muy utilizado en los rituales;
nos aporta fuerza, valentía, coraje, pasión por la vida y mantiene presente en
nuestra consciencia que la energía del espíritu es todo lo que fue, lo que es y
lo que será.
Nada existe
afuera…todo está adentro…el fuego interior nos impulsa a buscar nuevos caminos,
a enfrentar nuevos retos y correr riesgos. Al trabajar con el fuego nos
sentimos vigorosos, entusiastas, optimistas y creativos. La danza activa al
elemento fuego, nos conecta con la alegría de vivir y con la fuerza interna.
Cuando despertamos a los elementales del fuego en nuestro interior, estamos contactando con el fuego sagrado que nos calienta, reconforta, y reanima a continuar la jornada cuando estamos exhaustos, abatidos o paralizados (congelados). El fuego interior es un faro que nos guía, llenándonos de valor y coraje cuando estamos temerosos y confundidos.
Desde tiempos
muy remotos, los elementales del fuego participan en rituales de fuerza física,
protección, valor, iniciativa, energía, deseo sexual, sensualidad, belleza,
pasión, entusiasmo, capacidad de gozo, alegría, optimismo, alto rendimiento,
capacidad de terminar los proyectos que iniciamos, amor por uno mismo y agradecimiento
por la vida.
Los seres elementales del fuego son llamados Salamandras,
y son de tamaños variados. Se reagrupan según su color que usualmente es rojo,
anaranjado, amarillo o violeta. Las Salamandras se forman con las llamas, y sus
formas cambian sin cesar buscando las formas de la silueta humana.
En chamanismo, el fuego representa la energía creadora
de Dios en su forma “Espíritu”. El fuego total es la suma de la llama y el
calor. Toda vida necesita el fuego del espíritu para existir. En psicogenealogía,
la llama representa a nuestros padres, abuelos, tíos, primos, y demás miembros
de familia que influencian nuestra “forma”. Por ellos pensamos, sentimos y
actuamos de una determinada manera.
La parte calor es representada por aquellos miembros
que por su llegada al árbol no conocimos; bisabuelos, tatarabuelos, y otras
generaciones más lejanas. Aquí también
encontramos a los aliados y las energías de la familia espiritual. Ellos nos guían
sutilmente por vía de las señales para que lleguemos con éxito a nuestro
destino.
La llama nos aporta la “fuerza” y se relaciona con la dimensión
material. El calor brinda el “poder” del fuego y se relaciona con la dimensión
espiritual de la existencia. Ninguna persona se expone a la llama sin que su “materia”
quede marcada. Frecuentemente, nos entregamos a la familia espiritual, en
detrimento de la familia natural, porque nos sentimos “poderosos”.
Podemos regular el impacto de las huellas que nos deja
el contacto con el calor, pero
el contacto con la llama no puede ser ocultado. El calor podemos combatirlo,
regularlo y evitarlo, y es así como nos relacionamos con la familia espiritual:
si la necesitamos la buscamos, si es agobiante la evitamos. Si no nos gusta el
calor nos vamos a un lugar “fresco”.
Así, saltamos de un lugar a otro sin que el compromiso
espiritual cuaje, o nos refugiamos infantilmente en un compromiso extremo
(fanatismo) para sentirnos más poderosos que la familia que nos marcó con su
contacto. Hoy día, la fuerza de la familia en que nacimos se reúne con el poder
de la familia divina. El cielo está descendiendo a la tierra, y la tierra está ascendiendo
hacia los cielos.
Ver físicamente este movimiento de liberación es otra
cosa. El corazón es el único que expresa la fuerza y el poder. Por ello, es el
centro de sanación por mediación del amor. El color de este centro (Anahata) es
el verde. El domingo vi el baile de las salamandras en un fuego verde esmeralda
jamás visto.
En el caldero de bruja de mi amiga, los espíritus de
nuestros ancestros danzaban con las salamandras en un rito de purificación y sanación
de nuestras imágenes de la Vida-Muerte-Vida.
Este es un tiempo de extraordinarias bendiciones! Doy gracias
a todos los que vinieron antes que yo, y a los que están ahora conmigo, por
legarme la fuerza y el poder para estar aquí y entregarme a la magnificencia de
esta bella aventura que llamamos vida.
domingo, 30 de septiembre de 2012
Luna Llena del 30 de septiembre; La Gárgola hablando.
Mientras emitimos las
energías de La Onda como radares con nuestras peculiaridades desde la última Luna Nueva y nos redibujamos a
nuestro antojo con el Equinoccio del 22 de septiembre, llega la alianza de la
Tierra con Urano dando Riendas
Sueltas a los ímpetus. Se puede ir tan lejos como nos lo
permitamos mientras todos están ocupados en lo suyo. La Gárgola hablando pareciera decir:
‘no te están mirando, aprovecha ahora y vuela tan alto como puedas’.
A eso se añade el portal
que se abrió con el Equinoccio para extraer lo que precisáramos desde el más
allá y que ahora para la Luna Llena se da un vuelco (Júpiter, Saturno, Plutón)
trayéndolo. Ya no es tiempo de desear, sino de recibir lo que hace posible
nuestro deseo.
En Herman y Dorotea se expresa esta verdad: "Pues los deseos velan
hasta lo deseado; los dones descienden de lo alto en su propia
forma".
Extraído del I Ching, versión comentada por Richard Wilhelm.
¡Que las riendas de nuestras vidas estén en nuestras manos!sábado, 29 de septiembre de 2012
San Miguel Arcángel;¡Quién como Dios!"
Hoy 29 de septiembre se celebra el día de San Miguel junto con los arcángeles Gabriel y Rafael. En el principio de los tiempos cuando no existía nada, todos los ángeles estaban reunidos en torno al Señor, esperando la señal que de El viniera para ir hacia los mundos y co-ayudar en la Creación, pero una disensión entre los ángeles, desató la polémica primero y la guerra de los cielos después
Sucedió que llegaba el instante de la
creación del hombre. Hubo ángeles que querían al hombre perfecto, superior, a
la misma altura de ellos, por eso no escatimarían esfuerzos en lograrlo y
estaban dispuestos a hacer sus mejores obras. Otros ángeles en cambio, querían
que el hombre y su conciencia fuera ascendiendo en el plano universal a través
de escalas hasta llegar a Dios y su perfección, a través del trabajo diario y
por los siglos de los siglos.
Esto era para asegurarse que el hombre, a
pesar de su lentitud en lograr la perfección, algún día llegaría a Dios
totalmente consciente y con sus capacidades acrecentadas. Según las historias
más antiguas de la tierra, que se encuentran en libros de miles de años y que
se conservan en oriente, hubo otras humanidades en la tierra, aquellos primeros
seres humanos no fueron perfectos y fueron destruidos.
Este fue el motivo principal de la polémica.
Unos querían que el hombre fuera perfecto desde el principio, y si se
equivocaban destruirían la creación del mismo hasta lograr un ser superior, y
los otros querían la vía de la ascención. Los ángeles que no estaban de acuerdo,
con tal de no movilizarse, en su negativa decidieron continuar durmiendo en el
seno de Dios, pero esto ya no era posible porque el universo comenzaba a
expandirse irremediablemente.
De los ángeles rebeldes, hubo uno que logró
ponerse a la cabeza de todos, su nombre era Shaitan, el adversario, el que
desafió al resto de los ángeles y a Dios mismo. El pecado de este ángel fue el
de la soberbia, porque dijo que él lograría hacer al hombre tan superior o más
que a los mismos arcángeles. Este ángel expresó su entusiasmo con voz
estruendosa diciendo: "¿Quién como yo?" a lo que el siguiente ángel
en el orden jerárquico le respondió: "Te equivocas; ¡Quién como
Dios!"
Miguel era el primer arcángel en la jerarquía
de los cuatro, acompañado por Gabriel, Rafael y Uriel. Se encontraba a la
cabeza de los cuatro puntos de luz por ser el que más cerca del centro del
universo estaba. El dominio de Miguel era el fuego, el que fuera encendido por
un ángel anterior de nombre Luzbel, solo que éste tenía la misión de encender
la chispa primigenia en todos pero que no podía equilibrar sus fuerzas por
tener la misión de encender al universo, no de mantenerlo.
Mientras que Miguel
conserva y cuida que el fuego del universo no se extinga, los demás ángeles
protegen otros puntos en el divino universo. Por esto Miguel es de una
jerarquía superior, pues por él el universo se mantiene encendido. Más tarde
será el Hijo de Dios quien tendrá la misión de Cristalizar el brillo de Dios en
todas partes.
San Miguel es el príncipe de la milicia
celeste, está vestido con ropas que recuerdan el rojo del fuego y el azul de la
justicia, un cinturón de oro ciñe su cintura, significando el beneplácito y
sostén que Dios le da. Porta en su mano derecha la espada de doble filo, la que
separa lo verdadero de lo falso venciendo a los soberbios que disfrazan sus
argumentos siempre en favor de razones egoístas.
En su mano izquierda lleva la balanza de los
platillos dorados. Esto alude a la justicia divina que Dios le concedió por
haber vencido y logrado la paz en el universo. No es a los seres humanos a quienes les
corresponde juzgar o maldecir, sino que es a Dios a quien le
corresponde ejercer su voluntad tanto sobre ellos como sobre cualquier mortal.
La única defensa que tiene el ser humano es Dios y su escudo llamado Miguel.
Miguel es, en otra lectura la conciencia y la
razón venciendo a las tinieblas, pues una vez que la mente humana lucha con sus
miedos, enciende la verdad que puede mantenerse gracias a un constante
equilibrio entre potentes fuerzas que toman formas diversas en los planos
sutiles del espíritu. La razón es la primera llave que el ser humano tiene para
abrir los canales del conocimiento, una vez que lo logra debe actualizar su
saber dejando atrás antiguas creencias, tomando otras llaves nuevas que
enriquezcan al espíritu.
Tomado de la web.
jueves, 27 de septiembre de 2012
miércoles, 26 de septiembre de 2012
El retorno del guerrero; una mirada a la leyenda personal.
Huellas
ancestrales.
Casi todos hemos vivido la fascinación producida por los
cuentos de hadas, los viejos mitos y las leyendas ancestrales. La mayoría de
estas historias comparten una misma estructura: una intrépida persona sale de
casa en busca de aventura o escapando de alguien malvado. Se enfrenta a
peligrosos adversarios, desafiantes pruebas y finalmente, encuentra a uno o
varios personajes que le colaboran para lograr el cometido y regresar a casa
como héroe.
Esta estructura también la encontramos en los cuentos
tradicionales, en la literatura actual y en los guiones de muchas películas. Es
un esquema universal y muy antiguo. El concepto de mito hace referencia a una
historia verdadera, sucedida en un tiempo primordial que hace referencia a una
creación, en el sentido de la primera vez en que algo sucede o acontece. La
riqueza y profundidad de los símbolos contenidos en los mitos tienen un poder
generatriz.
Vivir
nuestro mito.
Desde su aparición, la especie humana se ha alternado
entre dos polos opuestos. Tenemos las mismas dudas que tuvieron nuestros
antepasados, sin ninguna respuesta más original que la de ellos. Vivir nuestro mito nos pone en contacto con nuestros
propios símbolos, transformando nuestra conciencia. Cuando la victima sale de
casa, enfrenta sus enemigos, confronta su propio miedo y regresa, se pone en contacto
con la propia maestría, para crear conscientemente su propia existencia más
allá de las circunstancias.
Tiempos actuales…
La cosa es que los tiempos han cambiado, el tiempo es muy
rápido. Antes, todos creían la historia que contaba el héroe y hacían de él una
leyenda, pero en un tiempo donde los héroes escasean y la confianza ha sido tan
lastimada, la Vida se asegura de que no haya dudas y usa los recursos actuales.
Todas las épocas nos han mostrado historias en las que personas sencillas se
convierten en héroes, el asunto es que en la antigüedad esas lecciones se
conservaban y valoraban por mucho tiempo.
El desafío que tenemos en la
actualidad es conservar este legado aunque hoy CNN o Telemundo me muestren docenas
de historias cada día. Para alcanzar la trascendencia todo ser humano debe
encontrar su guerrero. Quien logra hacer esta tarea conecta con el si mismo,
con su unicidad y con el destino que le llevará al cumplimiento de aquello para
lo que ha nacido.
El viaje…
No podemos controlar quién
nos trae al mundo. No podemos influir en la fluidez con que nos educan. No
podemos obligar a la cultura a volverse instantáneamente hospitalaria. Todos
hemos sido mu heridos…pero Si permanecemos sólo como sobrevivientes sin avanzar
hacia el florecimiento, nos limitamos y cortamos la energía hacia nosotras y
nuestro poder en el mundo a menos de la mitad. Una puede sentirse tan orgullosa
de ser sobreviviente que se convierte en un peligro para cualquier desarrollo
creativo posterior. El viaje
consiste principalmente en auto-conocerse utilizando el lenguaje del alma: los
símbolos, las imágenes, las metáforas, los sueños y los arquetipos.
El mago.
En el inicio, la alquímica travesía nos lleva a contactar
nuestras “sombras”, las partes rechazadas o no vistas de la psique. Este tiempo
de oscuridad es llamado nigredo. En una
segunda fase, la persona realiza la boda alquímica con el polo que le
complementa el sí mismo. Los hombres integran su parte femenina través del
“anima” y las mujeres la parte masculina a través del “animus”.
Esta etapa de
responsabilizarse de uno mismo y amarse en todas sus partes es llamada albedo. Finalmente,
el personaje que ha penetrado en las profundidades de su interior obtiene el
premio: una profunda conexión con la pasión, una sensibilidad especial hacia la
vida y un entusiasta expresión de su creatividad que muestra la mayor
potencialidad de cada ser. Esta fase es llamada rubedo.
Humildad.
Todos los héroes/guerreros
reconocen con humildad que su grandeza no proviene de ellos. Ninguna historia
muestra un personaje que haya logrado nada importante solo. En el peor de los
casos, la víctima se vence a si misma, ya que no se convertirá en héroe si no
vence un oponente, adversario o anti-héroe por quien tiene valor. Las etapas de este viaje pasan por limpiar nuestra
biografía: perdonar a nuestros padres, rescatar a nuestro niño interior,
entender cual es nuestro modelo masculino y femenino internos, rescatar
nuestras vidas pasadas.
Por eso la primera parada está en nuestro inconsciente
personal. Las siguientes son alumbrar y abrazar nuestra sombra, realizar un
matrimonio sagrado entre nuestra parte masculina y nuestra parte femenina, para
finalmente reconquistar nuestra esencia (que reside en el niño que fuimos) y
unirla a la sabiduría del Inconsciente Colectivo. De esta forma alcanzaremos
nuestra Totalidad, porque entraremos en contacto con nuestra Divina Presencia.
Los doce pasos del viaje del
guerrero.
- Mundo
ordinario - El
mundo normal del héroe antes de que la historia comience.
- El llamado de la aventura - Al héroe se le presenta un problema, desafío o aventura.
- Reticencia
del héroe o rechazo del llamado - El héroe rechaza el desafío o aventura,
principalmente por miedo al cambio.
- Encuentro
con el mentor o ayuda sobrenatural - El héroe encuentra un mentor que lo hace aceptar el llamado y lo informa y
entrena para su aventura o desafío.
- Cruce
del primer umbral - El
héroe abandona el mundo ordinario para entrar en el mundo especial o mágico.
- Pruebas,
aliados y enemigos - El
héroe se enfrenta a pruebas, encuentra aliados y confronta enemigos, de
forma que aprende las reglas del mundo especial.
- Acercamiento - El
héroe tiene éxitos durante las pruebas.
- Prueba
difícil o traumática - La
crisis más grande de la aventura, de vida o muerte.
- Recompensa - El héroe se ha enfrentado a la muerte, se sobrepone
a su miedo y ahora gana una recompensa.
- El
camino de vuelta - El
héroe debe volver al mundo ordinario.
- Resurrección
del héroe -
Otra prueba donde el héroe enfrenta la muerte y debe usar todo lo
aprendido.
- Regreso con el elixir - El héroe regresa a casa con el elixir y lo usa para ayudar a todos en el mundo ordinario.
Extracto de la charla del mes de septiembre en Thesaurus.
Por Karina Pereyra.
Simbolismo de las llaves.
Según dice Pedro Palao en su libro sobre las
señales, las llaves sirven para abrir o cerrar cofres y, por supuesto,
secretos. Por ese motivo, debemos prestar especial atención al tipo de relación
que tenemos con ellas. Si se rompe una llave, Puede ser el anticipo de la rotura de una
relación, o de una situación. Cuando encontramos
una llave, es posible que esté anunciando la llegada de
noticias interesantes. Si la llave es antigua, existe la posibilidad de
que se nos revele un secreto muy antiguo. Cuando no tenemos costumbre de usar llaves, es posible que estemos honrando a alguien del clan familiar que no tenia "derechos" de propiedad. Si otra persona nos abre la puerta nos sentimos "recibidos".
Alma y poder.
Se produce una relación curiosa entre poder y alma:
el poder no tiene alma y de ahí viene su fuerza.
No tener alma es una condición hermana
a la de tener miedo. La gente que ha perdido el alma
sólo le queda un cuerpo y este cuerpo los tiene atemorizados.
Tienen miedo de perder aquello que les queda:
las cosas materiales, las comodidades, los placeres, los lujos.
La gente que conserva el alma puede superar el miedo
porque sabe que, al fin y al cabo,
el miedo viene de dentro y no de fuera.
Los que dejan que la angustia del mundo exterior
les substituya el alma no pueden sacarse
nunca más el miedo de encima.
La persona que actúa condicionada por el miedo,
pierde una cualidad esencial y fundamental: la creatividad.
Y quien pierde la creatividad, pierde la perspectiva.
Se comporta como un habitante de una ciudad asediada:
su única preocupación es sobrevivir.
Y sobrevivir no es lo mismo que vivir.
Oleguer Sarsanedas
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