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martes, 24 de diciembre de 2019

Símbolos de la Nochebuena.


Las fiestas son los puntos que enlazan al hombre con lo que cósmicamente pasa en el cielo. 

La Navidad ocurre en Belén. En hebreo, Bethlehem significa “la casa del pan”. El símbolo para el pan es nuestro cuerpo, dentro del cual acontece la Navidad. 

Llevando este hecho a nuestra realidad psíquica, encontramos en primer lugar a María, la madre-virgen que está embarazada. 

La mayoría de los avatares nacieron de una madre-virgen y sus nombres están emparentados lingüísticamente: la madre de Bacus se llamaba Myrra; la madre de Hermes, Myrra o Maya; la madre de Buda, Maya y la madre de cristo, María. María, Maya y Myrra, tienen la misma raíz lingüística: mare (el mar), mater (la madre), materia (la materia), para representar que lo que se ve encierra lo que no se ve. 

En la materia está encerrada la luz. A primera vista vista, la luz es invisible. Tal como María lleva escondida en sus entrañas a la luz de Cristo. 

Por otra parte existe una conexión etimológica entre las palabras agua y mar: el mar es agua. En la mitología Cristiana María fue llamada Stella Maris, la estrella del mar. Igualmente encontramos una conexión entre el manto azul de María y las estrellas, relacionado con el azul celeste y el azul del mar.

El color azul como símbolo, representa lo pasivo y receptivo. El agua se caracteriza por ser receptiva. También la luna ha sido expresión de lo femenino, de lo psíquico y receptivo. María, pertenece a las diosas de la luna. En las imágenes cristianas la vemos casi siempre colocada en una media luna. 

Así llegamos a una cadena simbólica significativa:
Agua - Psique - Luna - Femineidad - Madre.

En el Apocalipsis (Revelación de San Juan) dice de María: "...y una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida de sol, y la luna debajo de sus pies y sobre su cabeza una corona de doce estrellas". 

Esta referencia a la luna es una metáfora: la luna es receptiva, no emana energía como el Sol sino que la recibe, por lo que depende de él. 

Desde la antigüedad, la luna es el símbolo de lo receptivo y representa al alma (lo femenino impresionable), en contraste con el principio masculino que es el espíritu (activo, dador, emanador). El alma está en el cuerpo. El espíritu está en todas partes.

Hoy es un buen día para recordar que lo receptivo en nosotros (cuerpo y alma) son los canales para expresar lo activo en nosotros (espíritu). 

Que todo lo que viva el cuerpo sirva para dar a luz al Espíritu.

Que el alma sea la madre que sostiene, cuida y nutre al Niño-Dios que vive en nosotros.

¡Feliz natal!

miércoles, 27 de julio de 2016

Un buen hombre, un buen marido, un buen padre.


“El sueño del héroe, es ser grande en todas partes
y pequeño al lado de su padre”.

Víctor Hugo

Dentro de pocos días, en República Dominicana estaremos celebrando el día de los padres. El escritor estadounidense de origen italiano Mario Puzzo, autor de la obra maestra El padrino dijo:”Un hombre que no sabe ser un buen padre, no es un auténtico hombre”. Asentir, respetar, valorar, honrar y amar al hombre que nos dió la vida es fundamental para tener éxito en lo que sea que emprendamos.

Todos las personas nacemos de un hombre y una mujer a los que llamamos padres.Ambos forman parte de nuestras vidas, y no me refiero sólo a un hecho biológico. El padre y la madre están presentes en todas las etapas de nuestro desarrollo, estén físicamente presentes o no.

Lo que le quitamos a los padres nos lo quitamos a nosotros mismos. Todo hijo es mitad su madre y mitad su padre. Cada uno completa vitales aspectos de nuestra psique.Aunque socialmente reconocemos el papel esencial de la madre en la vida de los hijos, el padre es igual de importante.

Gracias a la mirada del amor, podemos tener en el alma una visión diferente del padre, para decir: “Yo tomo a mi padre como persona, tal como es  sin cambiarle nada”. Bert Hellinger, creador de las Constelaciones Familiares dice: “Tomando a la persona que es mi padre, tendré su plenitud en mí”.

Esta es una importante diferenciación; no tomo a mi padre desde un lugar de crítica o en la carencia de lo que me niega, más bien conecto mi alma con la de él y lo tomo completo. El publicista y autor de bestseller estadounidense Michael Levine dice: “Tener hijos no lo convierte a uno en padre, del mismo modo en que tener un piano no lo vuelve pianista”. 

¿Qué nos hace juzgar con tanta dureza a nuestro padre? Si como hija no puedo tomar a mi padre, entonces estaré perdida y tampoco podré sostener ninguna relación duradera, ni alcanzar el éxito. Lo principal es ver al padre tal cual es y con todo lo que tiene, con lo que me agrada y lo que no. Ante cualquier hecho desagradable de la vida con mi padre le digo: “Sí, así fue y lo incorporo con todo el desafío que representa para mí. Haré algo bueno con lo que he tomado de ti. Te reconozco y te tomo como una importante fuente de fuerza, sea como fuere nuestra historia. Sin ti no estoy completa papá”.

Ser la primogénita de mi padre no fue fácil. Él era un hombre perfeccionista, exigente y muy firme. Al mismo tiempo, en la misma medida en que empecé a ver a mi padre tal como fue, mi vida empezó a fluir, a tener sentido, a ser brillante, mas allá de los enredos creados por las relaciones entre mi madre y él.

El escritor Dan Brown, autor del Código da Vinci dijo: “Ningún amor es más grande que el de un padre por su hijo”. Sé que mi padre me amó mucho del modo en que sabía y podia hacerlo. Comprendo que mi padre no actuaba solo. Él era el resultado de la historia de la pareja que le dió origen, de su lugar en la hermandad como primogénito, de su cultura, su generación, su clase social y sus vivencias.

Cada padre es perfecto como es. Hace unos días, un amigo me invitó a compartir un rato en casa de su primogénita Natalia. Lo conocía como un hombre cariñoso, trabajador, divertido, responsable, honesto, sencillo y leal, pero ver el amor y dedicación que tiene con su hija tocó mi corazón de un modo especial. Un par de horas de interacción lo agrandó ante mis ojos.

El orden natural es que un buen hombre puede ser un buen marido, que se puede transformar en un buen padre. Pero, ¿puede un hombre fracasar en su relación de esposo y ser un buen padre? Mi respuesta es sí, y cuando lo logra está en capacidad de ser un buen compañero para otra mujer. Si la esposa siguiente consigue mirar con agradecimiento a la madre de los hijos de su pareja, entonces la unión con él tiene un chance.

El cómico norteamericano Bill Cosby dijo: “Tener un hijo quizá sea el acto más bellamente irracional que pueden realizar dos personas que se aman”.  Cada historia de padres e hijos es un milagro de amor. Si tienes tu padre vivo, ¡disfrútalo! Si tienes tu padre muerto, ¡hónralo con tu vida y tu felicidad!


 Este domingo, habrán pasado casi 6 años desde que mi padre falleció. Le llevaré los girasoles que le gustaban, le encenderé una luz y le diré: “papá tomo la vida con fuerza, honrándote, respetándote y asintiendo al destino que me corresponde por ser tu hija. Por favor, bendíceme si puedo crecer para tomar a mi hombre tal y como es… papá gracias…sí…por favor”

Por Karina Pereyra
Publicado en la Columna “Alas; diario de una libélula peregrina”
Periódico Hoy
25 de julio 2016


sábado, 4 de enero de 2014

Soltar…


El desapego implica "vivir el momento presente", vivir en el aquí y en el ahora. Permitimos que en la vida las cosas se den por sí solas en lugar de forzarlas y tratar de controlarlas.


Deepak Chopra.

jueves, 26 de diciembre de 2013

¿Qué te miras?


Los espejos se emplean para verse la cara,
el arte para verse el alma.


George Bernard Shaw.

Pintura de Katia San Millán.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Transformación.


 
La oruga que se transforma en mariposa no cambia su genoma, sólo su expresión...

Deepak Chopra