miércoles, 23 de julio de 2014

Dejando volar los pensamientos...


 
 
¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Mario Benedetti

martes, 22 de julio de 2014

Ser pacientes.


 
Ser infinitamente paciente significa saber sin lugar a dudas que te encuentras en armonía vibratoria con la fuerza omnicreadora que dispuso que llegaras aquí. En realidad, colaboras en la creación de tu vida. Sabes que aparecerán las personas idóneas según un programa de orden divino. Intentar acelerar ese programa con tu propia agenda es como arrancar un brote de tulipán por haberte empeñado en que necesitas la flor inmediatamente. La creación desvela sus secretos poco a poco, no según tus planes.

Wayne W. Dyer, en “El poder de la intención”

El mensaje del loco.

 

Y si El Loco hablara… Diría... ¿Sabes que en cada instante puede producirse una mutación de consciencia, que puedes súbitamente cambiar la percepción que tienes de tí? Uno se imagina a veces que actuar es triunfar respecto al otro. ¡Que error! Si quieres actuar en el mundo, debes hacer que estalle esa percepción del Yo impuesta, incrustada desde la infancia, que se niega a cambiar. Amplía tus límites sin fin, sin descanso. Entra en trance.
 
 
Déjate poseer por un espíritu más poderoso que el tuyo, una energía impersonal. No se trata de perder consciencia, sino de dejar que hable la locura original, sagrada, que está en tí. Deja de ser tu propio testigo, deja de observarte, sé actor en estado puro, una entidad en acción. Tu memoria dejará de registrar los hechos, las palabras, los actos realizados. Perderás la noción del tiempo. Hasta aquí has vivido en la isla de la razón, descuidando las demás fuerzas vivas, las demás energías. El paisaje se ensancha. Únete al océano del inconsciente.
 
 
Experimentas entonces un estado de supraconsciencia en que no hay acto fracasado ni accidente. No tienes la concepción del espacio, devienes espacio. No tienes la concepción de tiempo: eres el fenomeno que llega. En este estado de presencia extrema, cada gesto, cada acción son perfectas. No puedes equivocarte, no hay ni plan ni intención. Solo hay la acción pura en el eterno presente.
 
 
No temas liberar el instinto, por primitivo que sea. Superar lo racional no significa negar la fuerza mental: mantente abierto a la poesía de la intuición, a los fulgores de la telepatía, a voces que no te pertenecen, a una palabra venida de otras dimensiones. Ve como se unen a la extensión infinita de tus sentimientos, a la inagotable fuerza creadora que te confiere la energía sexual.
 
 
Vive tu cuerpo, ya no como un concepto del pasado, sino como la realidad subjetiva y vibrante del presente. Verás que tu cuerpo deja de estar dominado por concepciones racionales y se deja mover por las fuerzas que pertenecen a otras dimensiones, por la totalidad de la realidad. Un animal enjaulado tiene movimientos comparados a la percepción racional.
 
 
El movimiento libre de un animal en el bosque es comparable al trance. El animal enjaulado debe ser alimentado a horas fijas. El racional debe recibir, para actuar, palabras. El animal salvaje se alimenta solo y nunca se equivoca de comida. El ser en trance no actúa movido por lo que ha aprendido, sino por lo que es.


Alejandro Jodorowsky; “La vía del Tarot”

lunes, 21 de julio de 2014

Perfil de un psicomago.


 
 
Un psicomago debe tratar a su consultante con ternura y compasión, sin nunca criticarlo y, desprendiéndose del interés hacia sí mismo, escucharlo con todo su ser. A esta actitud la llamo “ir por el camino de la bondad”. Su tono de voz debe ser delicada, tal como se habla a un niño sensible. También sus gestos deben carecer por completo de brusquedad… Sin embargo, a veces, en lugar de extenderse analizando el árbol genealógico del consultante, lo que puede durar algunas horas, al ver que el consultante está encerrado en la cárcel de su ego, con el intelecto transformado en cáscara defensiva, el psicomago puede proponerle un acto desmesurado que, metafóricamente, sería como darle un martillazo a una nuez. El consultante puede sentirse incapaz de realizar lo que le proponen, quizás no lo hará nunca, sin embargo el acto se grabará en su memoria y al cabo de cierto tiempo producirá un cambio benéfico.

Alejandro Jodorowsky

sábado, 19 de julio de 2014

Viceversa.

 

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea, resumiendo
estoy jodido y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también viceversa.
 
Mario Benedetti.

lunes, 14 de julio de 2014

Fuego, fuerza, y fútbol


 
 

Este es un fragmento de un cuento que escribí para mi clase de escritura creativa en el 2010. Trata de la relación entre el espíritu (fuego), el linaje (fuerza) y el juego (fútbol). Me metí en camisa de once varas, pues yo de fútbol no sé nada, ¡pero me divertí un montón!
 
Aunque de fútbol conozco lo mismo que de mecánica automotriz, me pareció una magnífica idea aceptar la invitación de Erico para que Nico y yo viésemos el espectáculo con él. Después de todo, compartirlo con alguien que afirma convencido que la pasión provocada por el fútbol proviene de la fuerza de reconectar con el origen, debía ser cuando menos una experiencia memorable.
 
En varias ocasiones lo había escuchado decir que el fútbol es más que un juego, y hasta lo comparó con la travesía arquetípica del héroe que refiere el mitólogo Joseph Campbell. Así que ahí estaba yo, viendo con muda diversión la complicidad que se genera entre aquellos que comparten una pasión, y para los fines da igual si uno es un niño de cinco años, y el otro un hombre de poco más de cincuenta.

Erico le contaba a Nico cómo habían cambiado las cosas, desde 1986 cuando llegó de España a Ojo de Agua para dedicarse al negocio familiar. Por aquella época la copa del mundo se celebraba en México, mientras en Santiago, la segunda capital de la isla, se disputaban los juegos centroamericanos y del caribe.
 
Nico lo miraba atento como si lo comprendiera, lo que motivaba a Erico a continuar el curso de sus ideas, olvidando la edad de su interlocutor.

-Recuerda que el triunfo es un juego de imposición social pequeño. Todo el que hace lo que tiene que hacer de forma impecable, dando el máximo potencial que tiene disponible, se convierte en un héroe para su propia historia. Más tarde o más temprano, descubrimos que el juego de la vida no se trata de perder o ganar,  sino de llevar con dignidad y honor la camiseta que representamos. En cada jugada, sudamos para honrar a  los que no pudieron hacerlo antes que nosotros, o para agradecer a los que hicieron su trabajo facilitándonos hoy día nuestro camino. Le dijo al niño”.

Karina Pereyra
Fragmento del cuento "Fuego, fuerza, y fútbol".

domingo, 13 de julio de 2014

El abrazo como forma de conectar con la vida.


 
 
Muchos niños padecen males psicológicos que arrastran hasta la madurez, porque sus padres no supieron acariciarlos con la debida ternura. Y si estos no lo hicieron, fue porque a su vez ellos no conocieron una auténtica ternura por parte de sus propios padres.

Durante siglos se ha atribuido al tacto oscuras intenciones. Un padre o una madre pueden tener miedo de sus impulsos homosexuales o incestuosos, y acarician a sus hijos con un amor mezclado de rechazo porque desconfían de sí mismos o porque, desvalorizan-dose, los desvalorizan.

Si nuestros padres no han reconocido lo sagrado de nuestros cuerpos, no podemos amarnos. Para poder tocar bien a un ser querido, debemos concentrar en nuestras manos la energía corporal, sexual, emocional y mental; sentir en ellas el espacio infinito, el tiempo eterno, el amor inconmensurable que es fuente de la materia, la grandiosa alegría de vivir.

Cuando tocamos al otro podemos transmitirle todo aquello. Tocar es acompañar, es decir entrar en contacto con el cuerpo, el alma y el espíritu de quien nos necesita… Lo que caracteriza a un mamífero es, antes que nada, el palpitar del corazón y su respiración.

Ambos ritmos envueltos en una piel. Para desarrollar bien el contacto amoroso, es necesario tomar dulcemente al otro para hacerle apoyar una oreja en nuestro pecho, en la región del corazón.

El primer y encantador ruido que escuchamos cuando fetos es el del corazón de nuestra madre. Y dar a oír nuestros latidos es la caricia básica que podemos ofrecer a los seres que queremos. Mientras lo tenemos arrimado junto a nuestro pecho, sentiremos sus inhalaciones y exhalaciones respiratorias.

Acomodaremos nuestra propia respiración, para que no haya diferencia entre su ritmo pulmonar y el nuestro. Así, formando una unidad, nos acompañaremos profundamente. Después nos ocupa-remos de satisfacer la piel al mismo tiempo que el alma.

Un niño, para crecer sano, necesita tener el absoluto convenci-miento de que es amado. Muy pocos crecemos con esa prueba total. Vivimos, en cierta forma, sintiéndonos incompletos emocional-mente.

Para hacer cesar esto, nos dedicaremos con un cariño y una atención intensos a besar todo el cuerpo de nuestro ser amado, de pies a cabeza, sin dejar de lado ninguna parte de su piel. A cada beso diremos “Te amo”.

Si esta ceremonia se realiza con devoción, la cantidad de besos será grande y el recorrido por el cuerpo entero tomará por lo menos una hora. Después de estas hermosas actividades, las caricias y los abrazos se compartirán con felicidad sin necesidad de que nadie nos enseñe cómo hacerlos.

Alejandro Jodorowsky
Tomado de Plano Sin Fin

martes, 8 de julio de 2014

Agradece siempre...


 
"Deberíamos agradecer los momentos de debilidad. Nos enseñan lecciones que no aprenderíamos de ninguna otra manera. Nos abren los ojos y tocan nuestros corazones. Cuando nos sentimos bien, raramente paramos a cuestionar nuestro proceso. Cuando las cosas salen mal buscamos momentos de introspección. Los descubrimientos que hacemos en ese momento no tienen precio. Últimamente hemos sido forzados a hacer esto y ahora podremos ser capaces de aprovechar las recompensas emocionales"

 Johnattan Cainer