martes, 18 de junio de 2013

Todo inicio muestra nuestro nacimiento.


 
“Conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses”.
Frase a la entrada del templo de Apolo en Delfos

¿Cómo podemos conocernos sin mirar nuestro origen? Aun las personas no creyentes en Dios, reconocen un hecho que nos iguala: la vida nos llega por vía de un padre y una madre. La realidad es que junto a esta vida, también recibimos un destino por ser hijos de nuestros padres, haber nacido en un determinado lugar, ser de una cierta generación, nacer en cierto momento histórico o de la humanidad, etc.

Hace 7 años la psicogenealogía se presentó a mi vida despertando un amor a primera vista. Su creador, Alejandro Jodorowsky es una persona bellamente compleja y controversial. Creció en una familia muy atormentada que pasó el dolor a la crianza. Durante años, Alejandro buscó muchos tipos de ayudas terapéuticas, dándose permiso para aliviar su dolor emocional. Su experiencia le llevó a estudiar el impacto que tiene el árbol genealógico en nuestras almas, y le llamó psicogenealogía.

Creer que llegaremos a conocernos sin mirar de dónde venimos es una ilusión infantil. ¿Qué sucedía en el momento en que fuimos concebidos por nuestros padres? La respuesta a esta pregunta es un buen punto de partida en el camino hacia nuestras raíces. Para Jodorowsky, la concepción es el verdadero comienzo de la vida y nunca es fruto de la casualidad. En mi caso, nací de término un 24 de febrero.

Eso sitúa mi fecha de concepción en el último decanato de mayo, época en la que los dominicanos celebramos “el día de las madres”. A eso sumo el hecho de que mi madre sigue a mi padre a España para “escapar” de su madre, con la que tenía muy mala relación, dejándole a sus dos hijos (de un primer matrimonio). La maternidad está marcada en mi destino.

La experiencia que he tenido al hacer los árboles genealógicos es que los embarazos, y nacimientos, siempre se producen en momentos cumbre del árbol. Por ejemplo; en el mes de nacimiento o muerte de un miembro significativo, en el periodo en que surgió una enfermedad importante, en la época en que alguien abandonó el hogar, en el aniversario de matrimonio de los abuelos, los padres, etc.

Las siguientes preguntas son para reconocer la motivación que dio origen a nuestra vida:

1-      ¿Cuál era la situación de mis padres en el momento que me concibieron?

2-    ¿Qué ocurría en sus historias que les llevó a concebir un hijo?

3-     ¿Qué situación socio-económica los afectaba?

4-    ¿Cuál era la situación de mis abuelos cuando mis padres me dieron la vida?

5-    ¿Cuál era la situación del resto de la familia?

6-    ¿Cuáles eran los acontecimientos familiares más importantes?

7-     ¿Hubo otro embarazo cercano en la familia?

8-     ¿Hubo algún evento importante que impactara a la familia? Por ejemplo: boda, muerte, expatriación, cambio de trabajo, etc.

9-    ¿Qué hacía cada uno de mis padres en el momento que me concibieron?
 
 
Publicado en la sección opiniones del periódico Hoy; 17/06/13
 
 

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