sábado, 30 de enero de 2016

Los abortos muestran lo no resuelto en el clan...


Detrás de cada aborto hay un conflicto maternal o paternal. Analizar los embarazos que no lograron sostenerse en nuestro árbol nos proporciona información importante sobre la pareja de los padres, y sus respectivos linajes.

Cuando el cuerpo rechaza al feto, es porque lo suele llevar como una carga o algo que le amenaza, del mismo modo que respondería a un tumor. Lo expulsa en los primeros meses de gestación en forma de aborto, o lo retiene y hace que se lo extirpen por cirugía (cesárea).

Al principio de la gestación, el feto tiene forma de oreja que escucha todos los mensajes de su clan. Como receptor de los mensajes inconscientes de la madre, si ésta lo rechaza con pensamientos del tipo “me da miedo ser madre”, “no quiero ser responsable de ti”, “me asusta que salgas deforme”, “temo que mis padres sean abuelos y se mueran”, por amor ciego él se va.

Ya sea voluntario o involuntario, el aborto es una pérdida y sus efectos psicológicos son semejantes a los que se viven por la muerte de un ser querido. En Psicogenealogía, como en las Constelaciones Familiares, los abortos, los hijos nacidos muertos y los niños que fallecen de manera temprana, son contados como un hijo más, y no darles el lugar que les corresponde trae graves consecuencias a los hijos vivos.


Desde el Espíritu ninguna vida está vacía de sentido…