domingo, 15 de marzo de 2015

El ambiente y la alimentación condicionan nuestros genes.



Una de las fuentes de mayores modificaciones de los genes es el factor ambiental. Estas modificaciones presentan un alto grado de estabilidad y, al ser heredables, se puedan mantener en un linaje celular por muchas generaciones. 

Después de la II Guerra Mundial, la nueva generación enfermó en una etapa temprana con enfermedades del corazón, cáncer y diabetes. Al parecer, la hambruna había reprogramado los genes de las madres y de sus hijos. La epigenética demuestra que la alimentación influye en nuestra salud. A veces, para el resto de la vida.

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