sábado, 27 de junio de 2015

El viaje de la heroína



¿Cuál es la principal diferencia entre el viaje de la heroína y el viaje del héroe?

Mitológicamente, el viaje del héroe es hacia arriba y afuera y el viaje de la heroína es hacia abajo y adentro. El viaje masculino se dirige hacia el espíritu y el viaje femenino es un descenso a la conexión con el alma, con la Feminidad Sagrada.

¿Qué representa la imagen de la Diosa para las mujeres que se están acercando a su feminidad?

La Diosa nos enseña sobre corporalidad, es un arquetipo eterno de la psique humana y es parte de la misma “materia prima” de nuestro ser. Los ancestros miraban al mito de la Diosa como una imagen eterna, para describir los ciclos de nacimiento, muerte y renacimiento como un ciclo continuo y eterno. Ella daba vida y las almas de los muertos eran recogidos en su “útero” para renacer. Se puede decir que la cara femenina de Dios es la promesa de la vida eterna.

El principio del camino produce una gran sensación de vértigo…

Cuando la mujer ya no quiere vivir su vida con reglas patriarcales, necesita coraje y predisposición para hacer algunos sacrificios y es posible que deba ajustar su forma de pensar respecto cómo usar su tiempo y qué significa una vida “exitosa”. Deberá escuchar su cuerpo y su intuición “interna”. Sí, esto crea una sensación de vértigo, por eso es tan importante tener el soporte de otra mujer y tiempo para estar en la naturaleza.

Háblenos de las pruebas del camino. ¿Qué son los ogros y los dragones?

Son pruebas internas: superar los mitos de la dependencia, de la inferioridad femenina y del amor romántico. A muchas mujeres se las ha incentivado a renunciar a sus necesidades por el amor a otros y para protegerles de su éxito y autonomía. Muchas culturas todavía desaniman a las mujeres al ejercicio pleno de sus capacidades o al desarrollo completo de sus potenciales. Se ha enseñado a las mujeres que lo masculino es mejor y más poderoso. Por su parte, el mito del amor romántico quiere decir que “él” (el otro) cambiará mi vida (ya sea “el” jefe, esposo, amante, hijo, ideología, movimiento político, secta, etc.) y actualizará mi destino.

¿Existe algún tipo de muerte o renacimiento espiritual en todo este proceso?

Sí, y muy a menudo incluye un periodo de penitencia, tristeza, rabia y sentirse sin rumbo. La tarea es, entonces, reivindicar las partes de una misma que eran ignoradas y desvalorizadas en la separación inicial de lo femenino. Es por eso que surgen muchos sentimientos en este proceso. Pienso que es una “llamada” y requiere que la mujer responda con consciencia a la invitación de crearse a sí misma de nuevo. A menudo se siente como un “autoembarazo”, un periodo de gestación y espera creativa que lleva al renacimiento en un nivel más elevado.

Usted habla de la necesidad de sanar la ruptura madre/hija. ¿A qué se refiere?

Es una curación de la parte que se alejó de ti misma en la separación inicial de lo femenino. La finalidad es hacer crecer una buena madre dentro de ti y, a menudo, incluye una sanación con la propia madre o hija, esté viva o muerta. En el taller, hacemos un ritual de curación de la relación madre/hija muy poderoso.

Y finalmente. ¿Cómo se integran las partes femeninas y masculinas en la mujer?

Identificando los aspectos de tu propia naturaleza masculina que ha sido herida (la autocritica, la agresión, una actitud controladora o dominante, etc.) y cultivando las partes positivas de tu naturaleza masculina, desarrollando un puente entre esas imágenes, creyendo en ti misma y haciendo crecer un padre interno que da soporte y que te sirve de manera saludable. Aprender cómo equilibrar tu vida interna y externa es un viaje que requiere toda una vida.

¿Cómo puede afectar a nuestra sociedad que las mujeres generemos nuestros propios mitos, heroínas y referentes?

Honrando los valores de lo femenino -compasión, valores del corazón, creatividad, asociación, comunidad, sabiduría, poder femenino, escucha profunda, corporalidad- e integrando estos valores en nuestra vida cotidiana en la familia, en el trabajo, en la educación, en la medicina, en la polí- tica y en las religiones. Simplemente, puedes darte cuenta cómo la inclusión de las mujeres en el gobierno, poco a poco está cambiando la manera de crear y votar leyes.

Entrevista con Maureen Murdock (psicoterapeuta junguiana)

Tomado de la revista Sinergia