martes, 10 de septiembre de 2013

4 Claves para hacer fluir el éxito y la prosperidad en nuestras vidas.


Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana
es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.
John Locke.

1-Ama lo que haces.

La mayor fuga de energía surge cuando estamos trabajando en algo que no nos gusta, estamos mal pagados (sin balance adecuado por lo que damos), o estamos haciendo lo que nos gusta en un ambiente tóxico. Sin importar las razones por la que estás haciendo lo que haces, ¡disfrútalo! siempre podemos elegir encontrar el lado positivo de todo. Puedes remozar tu espacio de trabajo, de forma que sea agradable para ti y para la gente con quienes tratas: coloca unas plantas naturales, una piedra con tu mensaje favorito, la foto de la gente que quieres, un difusor de aceites esenciales, un bowl con cuarzos de diversos colores, libros y revistas de lo que te apasiona, etc

2-Juega con la Gracia.

Tu trabajo es una parte fundamental de tu propósito espiritual. Es el indicador que señala si estás siguiendo la voluntad divina. Si tus tareas se facilitan, te gustan, te energetizan, se te abren las puertas con frecuencia, y todo fluye y crece de manera sorprendente, quiere decir que estás alineado con tu propósito. Transitas el camino de la Gracia. Cuando parece que la suerte te sonríe, y te dan un empleo o proyecto deseado por mucha gente, no es por “suerte”, sino porque se ha activado la providencia divina, y sus  ángeles van despejándote el camino.

Si estás viviendo una lucha entre lo que quieres y lo que haces, tienes molestias, parece que todo se tranca, coges brega, y no puedes expandir tu campo de acción, ¡revísate! estás en el sitio equivocado, o tu resistencia al orden es mayor que tu deseo de logro. Ningún camino que te hace sufrir viene de la voluntad divina. Cuando estamos alineados con lo que es, todo fluye de forma fácil, rápida y con gozo, especialmente el dinero.

3- Disuelve el miedo al dinero y aprende a amarlo.

Hemos aprendido montones de limitaciones relacionadas con el dinero. Principalmente, que el dinero es un obstáculo para la realización espiritual. Hoy día, las religiones están cambiando el discurso acerca del dinero y la abundancia: ¡quien tiene más ayuda más! Hay dos pensamientos fundamentales que bloquean el flujo del dinero: 1-El miedo a la carencia, y 2-El sentir que no estamos preparados para tener mucho dinero.

El miedo actúa como un escudo invisible, rechazando las oportunidades que se nos presentan. A dónde va la atención va la energía, a donde va la energía va la fuerza. Si piensas en las necesidades, ¡van a crecer! Lo que resistes, persiste. Pide a tus Ángeles que te ayuden a disolver el miedo al dinero, y pídeles la bendición a tus ancestros para amar el dinero. Solo lo que amamos nos da confianza y seguridad.

4- Mantén tu dinero en movimiento.


El dinero es energía y la energía que no circula se prepara para morir. En feng shui aprendí que somos responsables de la evolución de todo lo que tenemos. Acumular, atesorar cosas que ya no nos sirven, tener cosas guardadas por si luego las necesitamos, etc, nos sintoniza con la mentalidad de pobreza y escasez. Así, limitamos nuestra abundancia. Conozco gente que dilata el momento de pagar (aun teniendo el dinero) para tener la ilusión de que les queda algo. Todo lo que se debe, retrasa 7 veces lo que esperamos. El universo no tolera los espacios vacíos. Hay que hacer espacio, ¡paga y bendice el dinero que sale de ti! Seguro que el dinero vendrá. Los pensamientos y creencias negativos también detienen tu crecimiento financiero. Déjalos ir y reemplázalos por pensamiento útiles. Poner en movimiento lo que tienes, pone en movimiento tu dinero.

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