jueves, 10 de septiembre de 2015

Restaurar el amor hacia nuestros padres…


Hay una razón poderosa que puede empujarnos a iniciar la tarea de restaurar el amor hacia nuestros Padres: sólo logramos amarnos a nosotros mismos cuando los amamos y los honramos. En lo más profundo de cada uno, por muy graves que fueran las heridas, los hijos seguimos siendo leales a nuestros Padres e inevitablemente los tomamos como modelos y los interiorizamos dentro nuestro.
De algún modo, conectamos con una fuerza que nos hace ser como ellos. Por eso, cuando somos capaces de amarlos, honrarlos, dignificarlos y respetarlos, podemos hacer lo mismo con nosotros y ser libres. Es muy sencillo: nos encadena lo que rechazamos y sólo lo que amamos nos hace libres.


Joan Garriga; del libro ¿Dónde están las monedas?