martes, 28 de agosto de 2012

La simple formación va a ser barata y on line; pero enseñar a aprender supera los contenidos.


¿Cómo lo sabe?

Woodie Flowers: Porque la vamos a dar gratis. De hecho, universidades de prestigio como Stanford o Harvard o el propio Instituto de Tecnología de Massachusetts, donde he enseñado a enseñar tecnología durante 45 años, ya ponen on-line cursos magníficos y gratis.


¿También examinarán gratis?

Darán un certificado de formación a bajo coste. Así que la mera transmisión de habilidades será pronto una mercancía más.


A mí me parece una gran noticia.

Pero, sobre todo, porque así las universidades nos concentraremos en la educación, que es mucho más que la mera transmisión de conocimientos y habilidades.


Ya sería mucho si hicieran eso.

Deben lograr la adquisición de valores que fomenten actitudes que creen hábitos que formen personas de valía y no sólo profesionales. Le hablo de un mundo mejor.


¿Qué actitud premiaría usted?

Es la excelencia en el trabajo en equipo, el único capaz hoy de lograr innovación y progreso.

 
¿Qué aconseja?

No sermonee a los estudiantes: ¡Trabaje con ellos! Nada que valga la pena se puede aprender sino haciéndolo. La empatía activa es el principio de todo conocimiento.

 
¿Y nos libramos?

Estamos en ello y la tecnología es una fuerza liberadora. Google, Amazon, Apple y las universidades de la Yvy League -fíjese en Coursera: es revolucionario- ofrecen cursos gratis on line que enseñan a hacer de todo, pero la educación presencial seguirá siendo el motor del progreso personal y social.


¿Por qué?

Porque el contenido no es lo importante sino cómo enseñas a aprenderlo. El aprender a aprender se aprehende mejor y más deprisa en la relación personal con el tutor.


Es la distancia que va del mero instructor al profesor, al mentor, al maestro.

La transmisión de habilidades será cada vez más informatizada, on line, ubicua, siempre disponible, gratuita y sencilla, pero la capacidad de aprender y de mejorar como personas seguirá dependiendo sobre todo del trabajo presencial en equipo.


Fuente: La Vanguardia. Extracto de una entrevista con Woodie Flowers, catedrático del MIT